Yanina Burns •

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Kuching y Kota Kinabalu: dos caras de Borneo en Malasia

Borneo siempre me sonó a uno de esos lugares lejanísimos, medio misteriosos, que uno escucha nombrar pero no sabe demasiado bien qué hay ahí.

La isla está dividida entre tres países: una parte pertenece a Malasia, otra a Indonesia y una pequeña porción forma el país independiente de Brunéi. Como ya estaba viajando por Malasia, empecé a investigar qué podía conocer de esta parte de Borneo.

Y hubo algo que terminó de convencerme: los orangutanes.

Creo que ese fue el verdadero motivo por el que Borneo terminó entrando en el itinerario. Quería ver orangutanes y, a partir de ahí, fui descubriendo que había muchísimo más.

Así fue como terminamos viajando primero a Kuching, en Sarawak, y después a Kota Kinabalu, en Sabah. Dos ciudades de la misma isla que, al menos para mí, terminaron representando dos caras completamente diferentes de Borneo.

Y Borneo, que había entrado al viaje casi de casualidad, terminó siendo uno de esos lugares que más me sorprendieron.

Tabla de contenidos

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Kuching: mi primera sorpresa en Borneo

Llegué a Kuching, capital del estado de Sarawak, sin demasiadas expectativas.

De hecho, hasta último momento habíamos dudado si incluirla o no. Y menos mal que fuimos.

Desde el principio me pareció una ciudad distinta al resto de la Malasia que había conocido. Tranquila, pintoresca en algunos sectores, un poco antigua en otros, pero con una personalidad muy particular.

Eso sí: yo llegué en condiciones bastante deplorables.

Venía de Penang con una gripe terrible, dolor de garganta y prácticamente sin voz. Por suerte viajaba con Pax Assistance, así que pude comunicarme con un médico en español, me indicaron el tratamiento que necesitaba y pude comprar la medicación.

📌  Sobre la asistencia al viajero

Ojalá nunca tengamos que usarla, pero a veces surgen imprevistos, incluso estando de vacaciones. Y cuando pasan, da mucha tranquilidad saber que tenés a quién recurrir.

En mi caso, pude comunicarme con un médico en español, recibir las indicaciones que necesitaba y seguir disfrutando del viaje tranquila.

Por eso, para viajar yo recomiendo Pax Assistance, que es la asistencia que uso en mis viajes.

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Así que mi llegada a Borneo fue bastante menos épica de lo que podría parecer.

Mientras imaginaba orangutanes balanceándose entre los árboles, yo estaba tratando de recuperar la voz y sobreviviendo a base de té.

Pero quizás eso también hizo que conociera Kuching de otra manera: más despacio, caminando cuando tenía energía, descansando cuando lo necesitaba y observando bastante la vida de la ciudad.

Kuching, la ciudad de los gatos… ¿sin tantos gatos?

Kuching es conocida como la ciudad de los gatos. Incluso una de las explicaciones más populares sobre su nombre lo relaciona con kucing, que significa gato en malayo.

Naturalmente, esperaba encontrar gatos por todos lados. Algo que no ocurrió.

Había gatos, sí. Pero una cantidad completamente normal de gatos. De hecho, creo que vi más gatos en otras ciudades del viaje que en la mismísima “ciudad de los gatos”.

Lo que sí encontré fueron esculturas y monumentos dedicados a ellos, entre ellos el famoso Cat Monument.

Una ciudad tranquila a orillas del río Sarawak

Una de las zonas que más me gustó fue el Kuching Waterfront, a orillas del río Sarawak.

La vida de la ciudad parece concentrarse bastante alrededor del río. Hay un paseo muy lindo para caminar, edificios antiguos, construcciones bajas y distintas vistas de la ciudad que hacen que todo se sienta bastante pintoresco.

Algunas partes de Kuching se ven un poco antiguas, pero nunca me dio sensación de abandono. Al contrario: me pareció una ciudad cuidada, tranquila y con muchísimo encanto.

También me sorprendió la cantidad de autos.

Me contaron que en Malasia es relativamente accesible comprar un auto y existen marcas nacionales con opciones económicas, así que prácticamente todo el mundo tiene uno. Y se nota: en algunos momentos el tráfico puede ser bastante intenso.

Por la noche, el waterfront cambia completamente.

Se hace un espectáculo de agua, luces y música frente al río. Cuando me dijeron que había “un show de aguas danzantes”, sinceramente no le tenía demasiada fe.

Pensé que iba a ser algo medio bizarro, pero resultó ser bastante entretenido y bien puesto. Sonaban canciones conocidas, entre ellas temas de Coldplay, Lady Gaga, entre otros, mientras las fuentes acompañaban la música con luces y movimientos. La gente se sentaba alrededor del río simplemente a mirar.

Y creo que eso fue de las cosas que más me gustaron de Kuching: observar la vida cotidiana. Familias, parejas, grupos de amigos, turistas. Todos sentados con algún jugo o licuado, mirando el espectáculo o simplemente pasando el rato.

Sentí que la gente tenía un ritmo mucho más tranquilo del que estoy acostumbrada.

La gente de Kuching

Si hay algo que recuerdo especialmente de Borneo es la amabilidad de la gente, especialmente en Kuching.

Sarawak tiene una enorme diversidad cultural y religiosa. Conviven principalmente comunidades cristianas, musulmanas y budistas, además de otras religiones y tradiciones.

Me encantaba observar esa convivencia en los mercados, en las calles y en los espacios públicos. Todo parecía transcurrir con mucha naturalidad.

También sentí a Kuching bastante más relajada que otras partes de Malasia que había visitado. En otros lugares tenía constantemente esa sensación de reglas, carteles, prohibiciones, “esto se puede, esto no se puede”. Acá todo parecía un poco más flexible.

La gente fue sumamente amable conmigo y nunca sentí incomodidad por ser turista o por nuestra forma de vestir, incluso andando en shorts o musculosa porque hacía un calor infernal.

Lo único que sufrí bastante, especialmente estando enferma, fue el cigarrillo.

Se fuma mucho y por momentos había bastante olor a tabaco. Con mi garganta en ese estado, no fue precisamente mi parte favorita de Kuching.

Ver orangutanes en Semenggoh: el motivo por el que fui a Borneo

Y ahora sí: los orangutanes.

A unos 24 kilómetros de Kuching está el Semenggoh Wildlife Centre, un centro que originalmente se dedicó a rehabilitar orangutanes heridos, huérfanos o que habían vivido en cautiverio y que hoy alberga una población de orangutanes salvajes.

Este era EL motivo por el que yo quería conocer Borneo.

Desde Kuching fuimos en Grab hasta el centro de orangutanes. Una vez adentro, hay que llegar hasta la zona donde se realiza la alimentación. Se puede utilizar un pequeño transporte interno o ir caminando.

Pese a mi estado de salud en ese día, preferí ir caminando para respirar el aire de esa zona más selvática. Son aproximadamente unos 20 minutos por un camino asfaltado rodeado de vegetación. No es un trekking ni nada complicado y prácticamente cualquiera puede hacerlo.

Tener un orangután a pocos metros

Durante determinados horarios, los cuidadores colocan frutas en unas plataformas y los orangutanes pueden acercarse a comer. Pueden ser que aparezcan, como no.  Cuando empiezan a llegar entre los árboles es difícil explicar lo que se siente, ya que son seres bastantes grandes e imponentes. Su presencia se siente fuerte.

La verdad es que me imaginaba que iba a poder verlos de bastante lejos, pero estaban muy cerca de nosotros, lo que hace que la experiencia sea increíble.  Vimos alrededor de seis orangutanes. Algunos más jóvenes, otros enormes y uno que claramente parecía ser el capo de todos. Los vimos comer, desplazarse entre los árboles, interactuar, hacer sonidos, treparse y hasta tener algún que otro conflicto entre ellos. En un momento incluso aparecieron muy cerca de donde estábamos y tuvimos que movernos.Y ahí entendés realmente dónde estás. Ellos están en su ambiente y uno es el visitante.

Creo que ver animales moviéndose libremente en su hábitat es una de las cosas que más disfruto cuando viajo, pero con los orangutanes sentí algo especial. Quizás porque inevitablemente hay algo familiar en ellos. Las manos, las expresiones faciales, la forma de comer, la manera de observar, algunos movimientos.

Cómo es la visita a Semenggoh

La experiencia en Semenggoh Wildlife Centre no necesita un día completo.

Fuimos durante uno de los horarios de alimentación y estuvimos un buen rato observando cómo iban apareciendo distintos orangutanes. Uno se iba, llegaba otro, algunos permanecían comiendo y otros desaparecían nuevamente entre los árboles. Cuando finalmente dejan de aparecer, los cuidadores indican que la visita terminó.

El centro en sí es bastante sencillo. Hay una pequeña tienda de recuerdos y una cafetería donde se puede comprar algo para tomar, pero no hay muchísimo más para hacer.

Nosotros volvimos caminando hasta la entrada y desde ahí pedimos otro Grab hacia Kuching. Para media tarde ya estábamos nuevamente en la ciudad. Así que tranquilamente se puede combinar Semenggoh con otras actividades el mismo día.

🦧 ¿Preferís hacerlo con un tour?
Si preferís despreocuparte de la organización y visitar a los orangutanes con un guía, podés hacerlo con un tour que incluye el traslado desde Kuching. Te pasan a buscar y se ocupan de los traslados, así que no tenés que organizar cómo llegar por tu cuenta. Tiene muy buenas opiniones de otros viajeros.

→ Ver el tour para visitar a los orangutanes

Los monos narigudos de Borneo: lo que me quedó pendiente

Había otra experiencia que tenía muchísimas ganas de hacer: ver monos narigudos. Uno de los lugares más conocidos cerca de Kuching para intentar encontrarlos es Bako National Park, donde vive una población de estos monos tan particulares y endémicos de Borneo.

La idea era salir muy temprano porque las primeras horas del día suelen ser mejores para observar fauna. Pero mi gripe dijo que no. Tuve que aceptar que necesitaba descansar. En ese momento me dio bastante pena, pero con el diario del lunes creo que fue una buena decisión porque todavía tardé varios días en recuperarme. Así que Bako quedó como una excelente excusa para volver.

🐒 ¿Querés conocer a los monos narigudos de Borneo?
Si querés verlos sin preocuparte por organizar el transporte y la visita por tu cuenta, podés hacerlo con un tour desde Kuching. Es una opción cómoda para conocer Bako National Park acompañado por un guía y aprovechar mejor el día.

→ Ver tour para conocer los monos narigudos

Comer vegetariano en Kuching

Viajar por Borneo siendo vegetariana no siempre fue sencillo.

En Kuching tampoco encontré una cantidad enorme de opciones, pero hubo un lugar que terminó convirtiéndose en mi pequeño refugio: Fren´s Get Together.

Era un restaurante vegano llevado por una señora china amorosísima que preparaba comida malaya riquísima.

Cuando supo que estaba enferma incluso empezó a prepararme cosas especiales y té.

Era rico, barato y estaba muy bien ubicado. Y terminó siendo de esos lugares que recuerdo no solamente por la comida, sino por la persona que estaba detrás.

🎨 ¿Vas a recorrer otras zonas de Malasia?

Si estás armando un recorrido por Malasia, te recomiendo muchísimo sumar George Town, en Penang. A mí me encantó, sobre todo por su costado artístico: hay arte callejero por todos lados, galerías, cafés y edificios históricos que hacen que caminar por la ciudad sea un plan en sí mismo.

Si te gusta el arte y conocer lugares con personalidad, creo que Penang merece muchísimo la pena.

👉 Acá podés leer mi experiencia completa de George Town, Penang, con todo lo que hice y mis recomendaciones.

De Kuching a Kota Kinabalu: la otra cara de Borneo

Después de Kuching volamos hacia Kota Kinabalu, capital del estado de Sabah. Y ahí Borneo cambió completamente.

Si Kuching había sido selva, orangutanes, río y tranquilidad, Kota Kinabalu iba a ser mar, pequeñas islas y playa. Tampoco tenía demasiadas expectativas. Sabía que había playas lindas, pero poco más.

Llegamos justo durante Hari Raya Aidilfitri, la celebración que marca el final del Ramadán y una de las festividades más importantes de Malasia. Y nuestra llegada fue un pequeño caos.

Hacía muchísimo calor, había gente por todos lados y ningún Grab quería aceptar nuestro viaje. Un traslado que debería haber sido bastante sencillo terminó llevándonos horas. Cuando finalmente llegamos al alojamiento, ya habían salido las últimas lanchas hacia las islas. Así que playa ese día: cancelada.

Terminamos recorriendo el centro, viendo las ferias especiales por Hari Raya y tomando agua de coco, que por suerte había por todos lados.

Qué hacer en Kota Kinabalu

Tengo que reconocer que Kota Kinabalu como ciudad no me impresionó tanto como Kuching.

Está bien para caminar, hay mercados, comercios y bastante movimiento, pero no sentí que hubiera tantísimo para hacer en el centro.

También está Suria Sabah, un shopping bastante grande que viene muy bien para escapar un rato del calor.

Además, viajar durante Hari Raya tenía su gracia. Había promociones, decoraciones y un ambiente festivo bastante particular.

Pero sospechaba que el verdadero atractivo de Kota Kinabalu estaba en otro lado: en el mar y sus playas.

Las playas de Kota Kinabalu: Sapi y Manukan

Desde Jesselton Point Ferry Terminal salen las lanchas hacia las islas del Tunku Abdul Rahman Park, un parque marino formado por cinco islas frente a Kota Kinabalu.

Nosotros visitamos Sapi y Manukan. Y ahí sí entendí por qué tanta gente llega hasta Kota Kinabalu. Las playas son preciosas: agua transparente, arena clarísima y ese paisaje tropical que parece salido de una foto. Me recordaron un poco a algunas playas de Tailandia, aunque sin esas formaciones rocosas tan características que tienen muchas playas tailandesas.

Entre las dos, mi favorita fue Sapi. Es más pequeña y, para mí, bastante más linda estéticamente. Tiene vegetación, zonas con sombra y una playa realmente hermosa.

Manukan también es muy linda, pero es más grande y desarrollada. Tiene más infraestructura, mesas, servicios e incluso alojamiento. Quizás justamente por eso la sentí un poco más estilo camping.

Yo me quedo con Sapi. 🙆🏻‍♀️

Sapi
Sapi
Manukan
Manukan

¿Se pueden visitar varias islas el mismo día?

Nosotros elegimos visitar Sapi y Manukan, pero no son las únicas opciones. Al momento de contratar el bote podés elegir visitar una, dos o tres islas en el mismo día, y la tarifa cambia según la cantidad que elijas.

Si elegís más de una, cuando comprás el ticket te indican los horarios en los que te van a pasar a buscar por cada isla para llevarte a la siguiente. Conviene dejar definidos esos horarios desde el principio.

En la imagen de abajo les dejo las tarifas y las distintas combinaciones disponibles. 

🏝️ ¿Preferís visitar las islas con todo organizado?
Si preferís despreocuparte de organizar las lanchas y los horarios por tu cuenta, este tour visita Sapi y Manukan en el mismo día e incluye traslados en barco, equipo de snorkel y almuerzo. Además, tiene servicio de recogida y muy buenas opiniones de otros viajeros.

→ Ver el tour de Sapi y Manukan

Las reglas en las playas de Kota Kinabalu

Ahora viene la parte que no me encantó tanto.

Las playas son espectaculares, pero había bastantes restricciones para meterse al agua.

Las zonas habilitadas estaban delimitadas por boyas y, en nuestra experiencia, si intentabas meterte un poco más profundo te exigían utilizar chaleco salvavidas. Y había un guardavidas con un silbato absolutamente comprometido con su trabajo.

Así que esa fantasía de llegar a una isla de Borneo, tirarte al agua transparente y nadar libremente quedó bastante limitada. Obviamente entiendo que son medidas de seguridad, pero para mí le quitaba un poco de encanto a la experiencia.

La playa seguía siendo preciosa. Solamente había que aceptar que para entrar al agua debías utilizar chaleco salvavidas. 

Un dato: no hace falta alquilar un chaleco cuando contratas el bote. Si querés usar uno para meterte al mar, en las mismas playas los guardadas tienen chalecos disponibles y te los prestan ahí sin cargo. 

Un consejo importante: llevar comida a las islas

Si van a pasar varias horas en las islas, recomiendo llevar algo para comer.

Hay algunas cosas para comprar, especialmente bebidas, snacks y frutas, pero las opciones son bastante limitadas. Y si encima son vegetarianos, más todavía.

Nosotros, por suerte, compramos comida antes de salir desde Jesselton Point y nos la llevamos.

Comer vegetariano en Kota Kinabalu

Acá tengo menos buenas noticias.

Si en Kuching había encontrado mi pequeño refugio vegano, en Kota Kinabalu me costó muchísimo más comer bien y relativamente saludable siendo vegetariana.

Probamos algunos lugares pero no encontré ninguno que realmente me pareciera como para recomendar. Así que durante esos días mi alimentación fue bastante más improvisada. Por suerte había muchísima fruta, bananas, mangos y agua de coco por todos lados.

No fueron precisamente mis días de mayor esplendor gastronómico en Asia.

Los atardeceres de Kota Kinabalu

Después de pasar el día en las islas, a la tarde volvíamos al centro. Y una de las cosas que sí me encantó de Kota Kinabalu fueron sus atardeceres.

Especialmente por la zona del KK Waterfront, que es como una especie de malecón en la ciudad. El cielo empezaba a cambiar de color hasta quedar completamente naranja, rosa y violeta. De esos atardeceres que parecen un poco irreales.

La cercanía con Filipinas se siente muchísimo en esta parte de Borneo y esos cielos me recordaban a los atardeceres filipinos que son los mejores que he visto en mi vida.

Dónde alojarse en Kota Kinabalu?

Si la idea principal es visitar las islas, recomiendo alojarse relativamente cerca del puerto. Las lanchas salen durante la mañana y regresan por la tarde, así que estar cerca simplifica bastante los traslados.

Nosotros nos alojamos en Signel Poshtel y la verdad es que volvería. Está en una zona céntrica, con un montón de locales alrededor y a metros del mercado local. Desde ahí tardábamos unos 20 minutos caminando hasta Jesselton Point, desde donde salen las lanchas hacia las islas.

El alojamiento estaba impecable: limpio, nuevo, todo funcionaba bien y el personal fue muy atento. Si buscan algo cómodo y bien ubicado para conocer Kota Kinabalu y visitar las islas, me parece una muy buena opción.

→ Ver precios y disponibilidad en Signel Poshtel

🏡 ¿Buscás alojamiento en Kota Kinabalu?
Podés ver acá otros alojamientos disponibles en la ciudad. Si tu idea es visitar las islas, te recomiendo buscar algo relativamente cerca de Jesselton Point para simplificar los traslados.
→ Ver alojamientos en Kota Kinabalu

¿Kuching o Kota Kinabalu?

Después de conocer las dos, personalmente me quedo con Kuching.

Me gustó más la ciudad, conecté muchísimo con su gente y la experiencia de ver orangutanes en Semenggoh fue uno de los momentos más especiales de todo mi viaje por Asia.

Kota Kinabalu me gustó y sus playas son realmente hermosas, pero no la sentí como un lugar imprescindible por sí solo.

Si tuviera pocos días y tuviera que elegir una, iría a Kuching.

Pero si tuviera aproximadamente una semana, combinaría las dos.

Porque justamente eso fue lo que más me gustó: descubrir dos caras completamente diferentes de Borneo.

Kuching fue selva, orangutanes, cultura y una ciudad tranquila a orillas del río.

Kota Kinabalu fue mar, pequeñas islas tropicales, cocos y atardeceres increíbles.

Kota Kinabalu
Kuching
Playas en Kota Kinabalu
Orangutanes en Kuching

Borneo: un viaje que no esperaba disfrutar tanto

Después de unos días en Kota Kinabalu llegó el momento de despedirme de Malasia y volar hacia Singapur.

Y el país decidió despedirme de una manera bastante graciosa. Todavía estaban los festejos de Hari Raya y en el aeropuerto participé de una promoción y me gané un café en Starbucks. Así que con este broche de oro, me despedí de Borneo y continué viaje.

Borneo había entrado en mi itinerario principalmente porque quería ver orangutanes y terminó siendo muchísimo más que eso.

Me gustó conocer cómo vive la gente, descubrir las diferencias entre Sarawak y Sabah y estar en un lugar que siempre me había sonado tan lejano. Pero, si tengo que decir que fue lo mejor de Borneo, indudablemente fue la experiencia de ver a los orangutanes de Semenggoh de tan cerca.

Hay algo muy difícil de explicar en observar un animal así en su entorno. Algo salvaje y, al mismo tiempo, extrañamente familiar.

Para mí, solamente por vivir ese momento, el viaje a Borneo ya había valido la pena.

Espero que esta información les resulte útil para decidir si incluir o no a Borneo en su viaje por Asia.

Gracias por tu tiempo y por leer mi experiencia.

Seguí viajando por el Sudeste Asiático…

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