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¿Estás considerando un retiro de meditación Vipassana en Tailandia? Si alguna vez te has preguntado cómo sería desconectar del mundo para sumergirte en tu interior, estás en el lugar correcto.
En este artículo, quiero compartir con vos mi experiencia en el templo budista Wat Doi Suthep, en Chiang Mai, un lugar sagrado donde tuve mi primer contacto con la meditación Vipassana.
Te contaré todo lo que necesitas saber antes de emprender tu propio camino hacia la meditación en Tailandia.
Luego de la pandemia del 2020, comencé a dar mis primeros pasos en meditación. Y por esta razón, me dieron ganas de aprovechar mi viaje a Tailandia para hacer un retiro de meditación Vipassana.
En Abril del 2022, Tailandia reabrió sus puertas, y con mi novio nos fuimos para allá, y una vez allí, comenzamos a averiguar qué opciones teníamos para hacer algún retiro.
En aquel entonces, no encontré mucha información sobre el tema en Internet, ni tampoco había muchos testimonios de otras personas. Por lo que, directamente empecé a buscar centros de meditación en templos budistas en Google Maps. Y así, fui contactando los diferentes lugares que el buscador me mostraba, y consultando sobre la disponibilidad para los próximos días. Había muchos monasterios que no recibían alumnos, ya que el país recién comenzaba a reactivarse después de la pandemia por el covid.
Finalmente, nos terminamos decidiendo por un templo muy conocido en Tailandia, llamado WAT PHRA THAT DOI SUTHEP, en Chiang Mai.
El Doi Suthep, por el cual nos decidimos, ofrecía retiros de meditación Vipassana para principiantes, y éstos eran a partir de 4 a 14 días. También había disponibles retiros para estudiantes avanzados.
El retiro incluía el alojamiento dentro del templo y las comidas vegetarianas (Sólo desayuno y almuerzo, porque después no está permitido comer alimentos sólidos).
Si bien el precio del retiro es gratuito, se aconseja dejar una donación consciente en gratitud a su servicio y enseñanzas.
📌 OTROS CENTROS DE MEDITACIÓN EN TAILANDIA
Si bien, nosotros nos decantamos por el Wat Doi Suthep, en la búsqueda encontramos muchos otros templos interesantes para llevar a cabo el retiro de meditación. Entre ellos, puedo nombrarte:
Wat Umong (Chiang Mai): Ésta era una de las principales alternativas que teníamos, ya que sus normas eran un poco más flexibles que otros lugares (Por ej. se podía leer libros, escuchar música, o usar la computadora en los descansos). El precio era de USD 4 por persona, por día.
Centro de meditación Dipabhavan (Koh Samui): Para quienes decidan tener esta experiencia cerca de las playas de agua turquesa tailandesas, y complementarla con un poco de yoga. No se trata de un templo, sino de un centro de meditación, y está orientado principalmente al público occidental.
Wat TriVisudhidham (Chiang Mai): Éste templo también es muy conocido por ofrecer tales retiros, pero no estaban disponibles cuando consulté. Tiene un estilo más similiar al Wat Doi Suthep, pero tengo entendido que las habitaciones no son individuales.
El horario de recepción de nuevos estudiantes era de 12.30 a 14 .00 p.m. Se tenía que llegar “comido”, debido a que la última comida en el centro era a las 11 a.m.
Para llegar, nosotros nos tomamos uno de los taxis rojos compartidos, desde la ciudad amurallada de Chiang Mai, hacia el Doi Suthep. Siempre hay que regatear el precio de estos taxis rojos.
También se puede llegar con los taxis amarillos y azules desde la ciudad de Chiang Mai, por unos 400-800 THB. Mas confortable, pero más caro.
Tardamos aproximadamente una hora en llegar a la entrada del templo.
El templo está situado en lo alto de una montaña, en medio de una jungla de clima tropical. De hecho, “Doi” significa montaña en el dialecto norteño tailandés y “Suthep” es el distrito donde se encuentra el templo. Tanto para visitar el templo como para ir al centro de meditación, hay que hacer una pequeña subida. Y hay 2 opciones:
Ascensor: Que te cobran 20 baht por persona.
Subir una escalera con 300 peldaños: Nosotros utilizamos esta opción y nos resultó bastante sencillo. (Y eso, que teníamos las mochilas acuesta
)
Una vez arriba, aprovechamos para dar una recorrida por el templo.
El Wat Doi Suthep, según cuenta la leyenda popular, fue construido para albergar un trozo de hueso del hombro de Buda, que fue traído a la zona por un elefante blanco, el cual subió a la montaña del Doi Suthep, y luego de barritar tres veces, murió en medio de la selva. Y por esta razón, al templo se lo considera sagrado y es visitado por muchas personas diariamente, tanto devotos como turistas.
Después de pasear un poco y almorzar algo, nos dirigimos al centro de meditación. Al llegar, nos recibió un monje, quien nos hizo completar un breve formulario, y nos dio las llaves de nuestras respectivas habitaciones.
La zona de las habitaciones se dividía en varios pabellones (4 o 5). Este sector estaba solo destinado para las personas que realizaban el retiro, ya que los monjes tenían sus habitaciones en otro sector.
Las habitaciones eran individuales y estaban divididas en pabellones de mujeres y de hombres. Al final de cada pabellón, estaban los baños compartidos, y un dispenser de agua potable.
La habitación sería, aproximadamente de 2,5 x 2,5 metros. En el cuarto, tan solo había una cama, unas frazadas, un perchero, dos ventanas, un enchufe y un zabutón. El cuarto estaba mucho mejor de lo que me imaginaba y se lo notaba limpio.
Los baños compartidos eran otro cantar, ya que probablemente al ser compartidos, era más difícil conservar la limpieza a lo largo del día. En las canillas de las duchas no había agua caliente, y se extrañaba tal comodidad en las frescas alturas de la montaña.
Las habitaciones eran sencillas y humildes, concordantes con el estilo de vida de los monjes budistas.
RESERVÁ CON TIEMPO
Si decides realizar el retiro de meditación en el Wat Doi Suthep, procurá reservar tus fechas con una cierta anticipación, debido a que ellos te brindan cuartos individuales, y puede suceder que estén todos ocupados, en temporada alta.
La primera actividad que tuvimos fue la llamada demostración de meditación, en donde nos enseñaron (a grandes rasgos) la meditación budista Vipassana. Éramos 5 estudiantes nuevos en total ese día.
La meditación que nos explicaron, consistía de dos partes: la primera se trataba de una meditación caminando; y la segunda, de una meditación sentado. Cada una de media hora, aproximadamente.
Todas las charlas eran en inglés. Tanto el nivel de inglés del monje, como el mío no eran los mejores, por lo que me costó bastante entender la demostración de meditación.
Inmediatamente después de la demostración de meditación, tuvimos la ceremonia de apertura. La cual, se llevó a cabo en el salón principal (donde también daban todas las charlas) y comenzó con todos los estudiantes sentados (de costado, o con las piernas cruzadas), frente a un altar con estatuillas de Buda, en donde también se encontraba sentado un monje, con la cara tapada con un abanico budista. Este monje que se situaba en el altar, se trataba del monje que dirigía todo el monasterio (no era el mismo que nos dio la demostración de meditación).
Al comenzar el acto, nos entregaron un cancionero y un arreglo floral para dar a modo de ofrenda.
Había una persona (no monje), que iba organizando la ceremonia, y comenzaba con la entonación de las canciones, y todos debíamos cantarlas a coro. Entre canción y canción, la persona que guiaba, iba marcándole a cada alumno, cuando era su turno de entregar su ofrenda (mientras tanto, el monje seguía con la cara tapada). Después de entregar la ofrenda (que había que hacerlo con las dos manos juntas), los estudiantes se volvían a sentar en su respectivo lugar.
Una vez terminados los cánticos, el monje se sacó el abanico que cubría su rostro, y dio unas palabras de bienvenida. Y a su vez, nos hizo conocer los 8 Preceptos del Budismo, que son como un código de conducta a seguir durante la estancia en el templo. Entre ellos están por ejemplo, no robar, no matar, no comer después del mediodía.
Cada vez que el monje hablaba, el guía nos insinuaba que debíamos hacerle una reverencia. Esta reverencia, para ser más clara, consistía en bajar el tronco con los brazos en alto, bajando y subiendo 3 veces, en cada oportunidad.
Toda esta formalidad, duró alrededor de media hora, como mucho.
En cuanto a mi experiencia en la ceremonia de bienvenida, puedo decir que me resultó bastante complicado seguir las canciones, y por lo que pude percibir, al resto de los estudiantes también. Y para ser sincera, me resultó incómodo, hacer reverencia al monje, ya que no es algo propio de mi cultura. Con el tiempo, aprendí que esa reverencia se suele utilizar para “matar el ego”, y a su vez, mostrar respeto hacia un maestro.
En el centro, nos entregaron un papel con el itinerario diario de actividades y sus horarios.
El día comenzaba a las 5 de la mañana; en tal horario uno debía despertarse, y hacer todo lo necesario para estar listo a las 5.30 hs (en el salón principal), ya que el monje daba una charla sobre Dharma, a esa hora.
Luego era el desayuno, y luego momento para meditar, almorzar, meditar, hablar con el monje sobre cómo vienen las meditaciones (Reporting), luego meditar de nuevo, para después ir finalizando el día con una serie de cantos budistas y una meditación nocturna.
➡️➡️Te dejo el cronograma con todos los detalles aquí debajo.
El centro contaba con un salón de meditación bastante amplio, con vistas a la jungla. Los estudiantes se ubicaban en diferentes partes del salón, y comenzaban sus meditaciones (obviamente, en silencio). Primero se realizaba la meditación caminando, y luego la meditación sentados.
Durante las charlas, se daban enseñanzas sobre el Dharma y el budismo, sobre la meditación Vipassana, así como también se citaban ejemplos y situaciones de otras personas que habían pasado por el centro.
Al comenzar el retiro de meditación, el templo nos proveyó una guía para el meditador con ciertas reglas y normas de convivencia: Entre ellas:
Había normas que se cumplían más y normas que se cumplían menos.
Puedo decir que, en general, los alumnos no hablaban entre ellos. Pero había algunas excepciones, más que nada en la zona de las habitaciones. Tampoco era habitual que los estudiantes se dieran los buenos días, buenas noches, o que cruzaran palabra alguna.
El no comer después de las 12 del mediodía y el no usar el teléfono celular, eran cuestiones que no se cumplían tanto.
Las reglas de comportamiento con los monjes y las figuras de Buda, se cumplían todas a raja tabla.
Nunca vi a ningún monje ni persona alguna, enojarse con alguien que haya incumplido alguna norma. Tampoco vi a nadie incumpliendo una norma con alevosía, frente alguna persona del centro.
La única “llamada de atención” que puedo decir que presencié fue que, en una oportunidad, unos alumnos no hicieron la meditación del cronograma, y el monje principal, dijo algo al respecto, y nos mandó a meditar a todos, en vez de dar la clase que estaba prevista.
Dado a que me resultaba bastante complicado entender las enseñanzas del monje, así como también, estaba en otro estado del ser (diferente al que ahora está escribiendo), decidí irme al día siguiente de mi llegada.
Preparé mis cosas, limpié la habitación, y fui con mi novio a la oficina del centro a contar nuestra situación y avisar que nos íbamos. Y fue así, que el monje (el que daba las clases) vino a charlar con nosotros. Nos entendió de manera muy empática y nos brindó el nombre de un centro de meditación que impartía clases en español en la zona. Le entregamos una donación por toda la experiencia que habíamos adquirido, y procedimos a retirarnos del templo Doi Suthep.
Más allá de que no terminé el retiro, siento que la experiencia fue muy enriquecedora. Aprendí un poco de meditación Vipassana, pasé un día en completo silencio, ayuné, medité mucho y me hizo valorar muchas cuestiones de la vida diaria. Ésta experiencia me dio el impulso para seguir meditando y haciendo introspección. Dos meses después, una mano invisible nos guió hacia una ashram en India (Rishikesh), y allí pasamos un tiempo con un swami que nos enseñó otro estilo de meditaciones. Pero eso, ya es otra historia!
De todas maneras, y luego de que haya pasado mucha agua por debajo del puente, tengo muchas ganas de volver a intentar hacer un retiro de este estilo en algún lado, y completarlo.
Previo a la fecha de ingreso al templo, desde la administración del Wat Doi Suthep, nos dieron una serie de recomendaciones, que a continuación describo:
Vestir ropa blanca: En el curso se anda vestido de blanco todo el día. Hay que llevar algunas mudas de ropa blanca. El pantalón debe ser largo y la remera puede ser manga corta.
Llevar algún abrigo: Más que nada para los meses de Febrero a Octubre. Con un chal o bufanda, es suficiente.
Llevar un paraguas: Más que nada para los meses de Junio a Septiembre.
Llevar artículos de higiene personal: Como por ejemplo, cepillo y pasta de dientes, jabón, shampoo, toallas y papel higiénico.
Temporizador: El centro te recomienda que lleves un temporizador de cuenta atrás, pero todos usábamos el celular para marcar las rondas de meditación.
Y a continuación, te digo algunas recomendaciones extras:
Bolsa de dormir o Linner, en caso de que seas una persona friolenta como yo
.
Cargador de celular, para cargar tu móvil y usarlo de despertador.
Dinero en efectivo: Cualquier cosa que quieras comprar en el centro (como papel higiénico o jabón, si tienen), se abona en efectivo.
Dónde comprar ropa blanca en Chiang Mai?
En el centro de Chiang Mai hay varios locales de ropa blanca, como «Anthika Shop».
También, los días domingos está el Sunday Market y allí, encontrarás muchos puestos que vendan estos artículos.
En conclusión, cada uno tiene intereses y expectativas diferentes, por eso la experiencia que tengas o hayas tenido en estos retiros, puede ser completamente distinta a la mía. Espero que compartas como la pasaste vos y me ayudes a completar esta información con tu perspectiva.
Ojalá que esto te haya resultado de utilidad.. y nos vemos pronto, en algún otro destino.
Gracias por leer

“La vida es un viaje hacia el interior.” — Krishnamurti













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Me encanto tu relato, me decidi a ir a ese lugar por ti
Gracias Ale!!! Que buena noticia! El año que viene tenía pensado volver para intentar nuevamente! Luego contaré como estuvo!!