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¿Estás planeando visitar el impresionante desierto de Badain Jaran, y te gustaría hacer base en Jinchang? ¡Has llegado al lugar indicado! Aquí te comparto todo lo que puedes hacer en esta encantadora y auténtica ciudad china, lejos de las rutas turísticas habituales.
Cuando decidí explorar las gigantescas dunas de Badain Jaran, me recomendaron Jinchang (金昌市), una ciudad en la provincia de Gansú, en el noroeste de China, muy cerca de Mongolia. A pesar de su tamaño, con casi medio millón de habitantes, Jinchang es poco conocida entre los turistas. La ciudad, dedicada principalmente a la agricultura y rica en recursos minerales, ofrece una experiencia auténtica y cultural.
Llegué a Jinchang desde Beijing en un tren de cama dura (hard sleeper) que duró más de 24 horas. Durante el viaje, tuve la oportunidad de hacer nuevos amigos y aprender sobre la cultura china. A mi llegada, una familia local se ofreció a llevarme a mi hotel, lo que hizo mi experiencia aún más cálida.
La oferta hotelera en Jinchang es limitada y no encontrarás hostels. Mi hotel, ubicado cerca de un KFC y de la rotonda principal, era un enorme edificio típico chino. A pesar de la barrera del idioma, logré hacer el check-in utilizando un traductor. La habitación era espaciosa y, sorprendentemente, solo pagué 10 USD por noche.
En Jinchang, podrás sumergirte en la cultura local, ya que no encontrarás turistas. La comunicación puede ser un desafío, pero la amabilidad de los habitantes hace que todo sea más fácil. Aquí hay algunos consejos para disfrutar de tu estancia:
La gastronomía puede ser un reto. No hay muchos restaurantes occidentales y los menús suelen estar solo en chino. Lo mejor es elegir basándote en fotos o pedir ayuda a algún local. ¡Las panaderías son una excelente opción para probar algo dulce! Además, explora las ferias locales para descubrir productos únicos.
Si tienes tiempo, visita el parque «The Flowers’s Sea», un lugar impresionante sembrado de millones de flores que crean un efecto visual espectacular.
Si buscas una experiencia auténtica y genuina en China, junto con la oportunidad de visitar las increíbles dunas de Badain Jaran, Jinchang es el destino perfecto. ¿Te gustaría conocer más sobre esta fascinante ciudad? ¡Déjanos tu comentario abajo y comparte tus impresiones o preguntas!
Tenés pensado visitar el desierto y las dunas de Badain Jaran, y vas a hacer base en Jinchang? A continuación te cuento todo lo qué podes hacer en ésta hermosa ciudad no tan turística de China.
Como expliqué en entradas anteriores, llegué a esta ciudad debido a que quería conocer las dunas de Badain Jaran, que son unas dunas inmensas, de las más grandes que hay por la zona, y que a su vez, se encuentra salpicada de pequeños lagos, una especie de oasis. Todo esto me tomó mucho trabajo averiguarlo, debido a que hay poca información en Internet. Comencé preguntando en Beijing, diferentes alternativas para poder llegar a ese desierto, y muchos chinos me decían que debía acercarme a alguna ciudad de Mongolia Interior para poder llegar, y de ahí surgió el nombre de ésta hermosa ciudad. JingChang (金昌市), es una ciudad que se encuentra en la Provincia de Gansú, bien al noroeste de China, muy cerquita de Mongolia (país que deseo visitar con todo mi ser próximamente). Es una ciudad, bastante grande, que se dedica principalmente a la agricultura y tiene gran cantidad de recursos minerales, y tiene casi medio millón de habitantes.
¿Querés conocer las dunas de Badain Jaran? Te recomiendo que leas «Cómo llegar a las Dunas de Badain Jarán?»
Llegué a Jingchang desde Beijing en un tren de cama dura (hard sleeper), que duró un poco más de 24 horas. Creo que era la única turista no china de todo el tren. Dentro del tren, la pase muy bien, dormí, descansé, jugué a una especie de cartas chinas, tomé mucha sopa y me hice nuevos amigos. Gran parte del viaje, charlé con una familia china, muy amistosos, quienes se ofrecieron a ayudarme a reclamar que me devuelvan el precio del ticket (ya que lo había pagado dos veces porque lo había perdido).
Si vas a viajar a China, y pensas moverte en tren, te recomiendo que leas «Viajar en tren por China: Consejos y Recomendaciones»
Llegué de noche a Jinchang y la familia oriunda de China, con quienes hice amigas en el viaje, se ofreció a llevarme al hotel que había reservado en el centro de la ciudad. Como soy bastante cuidadosa cuando viajo, prendí mi GPS (tenía contratada una VPN), para quedarme tranquila de que íbamos en la dirección correcta.
En Jinchang hay muy poca oferta hotelera (ni un sólo hostel). Recuerdo que tenía sólo tres opciones para poder elegir mi alojamiento, y todos con estilo chino…
La estación de trenes de Jinchang queda a unos 45 minutos del centro. El camino es oscuro, montañoso, lleno de curvas, con pocos autos, así que no se asusten!!
El hotel, del cual no puedo decir su nombre porque estaba todo en chino, quedaba cerca de un KFC, casi enfrente de la rotonda principal de la ciudad. Era un edificio enorrrrrrme, con un parking enorrrrrmeeee, con un parque propio, con una recepción gigante,y como corresponde con olor a cigarrillo, como todos los hoteles, hoteluchos y hostels chinos.
Hice el check in (a duras penas, porque el personal no hablaba ni una palabra en inglés, así que me ví obligada a usar el traductor) y me regalaron una caja de caramelos, la cual estaba abierta (nunca entenderé si se estila regalar los caramelos que le dieron al huésped anterior o no se dieron cuenta de que la caja y el papel estaban rotos y le faltaban la mitad de los confites).
La habitación era gigantesca, tenía dos camas matrimoniales para mi sola. Todo esto, me salió tan solo 10 usd por día, regalado.
Al otro día cuando me desperté procedí a buscar información de cómo llegar a las dunas y a recorrer esta ciudad.
Jinchang, es una ciudad típica china, más que nada, porque no vas a encontrar turistas, y no hay nada creado para ellos.
Estar en esta ciudad es conectarte en un 100% con la cultura china, con todos los pros y los contras que esto puede acarrear. Con respecto al idioma, encontré muy pocas personas que digan apenas un par de palabras en inglés. Cada vez que preguntaba algo, se ponían muy nerviosos y eso complicaba mucho la comunicación. Generalmente, los jóvenes saben un poco más. De todas formas, siempre me pude hacer entender y lo mismo de parte de ellos. Encontré muchas personas muy amables y voluntariosas.
Hay muchos bancos, por lo que es muy fácil cambiar dólares, o encontrar un ATM. Incluso el cambio es mejor que en Beijing.
Caminar por Jinchang siendo extranjero, debe ser lo mismo que debería sentir Mick Jagger caminando por el barrio de tu casa. Te van parar para sacarte fotos (muchas fotos), todos te invitarán a sus casas, te sacarán fotos de lejos, de cerca, de todo tipo de ángulo; los niños pequeños quizás lloren cuando te vean, o te mirarán aterrorizados. Todos intentarán seguirte, ser tus amigos, o agregarte a alguna red social china (que por supuesto, no era usuaria de ninguna).
De hecho, la familia china, con quien me relacioné mucho en esta ciudad, me mostraron que amigos de ellos, subían a las redes sociales chinas, fotos mías que sacaban en todos los lugares por donde recorría.
Jinchang, tiene un parque hermoso, sumamente cuidado, repleto de flores y plantas, con un lago en el medio y dos pagodas que emergen de él. A la noche, las pagodas se iluminan, y hacen un juego de luces, que vale la pena ver. En éste parque podrán ver, gente hacer ejercicio, o haciendo paseos en el lago. Es un lugar muy tranquilo.
No hay locales de comidas rápidas (solo un KFC), ni de comida occidental. Hay pocos restaurantes, y los que hay es muy difícil entender que tiene cada plato. Por eso, lo mejor es elegir mirando las fotos o interactuar mediante algún traductor. Hay varias panaderías, eso sí! En las noches, generalmente cenaba con mis nuevos amigos chinos, con quienes ya tenía confianza, y me explicaban mas o menos que podía pedir. (Igual me llevé unos cuantos «chascos»)
Hay muchas ferias, donde vale la pena perderse y pasar el tiempo mirando la infinidad de productos que venden.
Como toda ciudad china, también hay varios hutongs. Me metí en un par, e incluso tuve la posibilidad de entrar dentro de sus casas, debido a que mis amigos vivían allí.
Si tienen varios días en Jingchang, y además de ir a las dunas quieren visitar otros lados, les recomiendo que vayan a un parque que está cerca, y lo llama de «The Flowers´s sea». Consiste en un parque sembrado de millones de flores, que hacen un efecto visual que parece un mar violeta. Bellísimo.
Si tenés ganas de conocer una ciudad auténtica y genuinamente china, y de paso, visitar las increíbles dunas de Badain Jaran, tenés que venir a Jinchang. Te dieron ganas de conocer?
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“La vida es un viaje hacia el interior.” — Krishnamurti













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